Instituto Cardiovascular

Laboratorios de Histocompatibilidad e Inmunogenética

Unidad de Laboratorio Clínico y Molecular de la FCV

El Servicio de Laboratorios de Histocompatibilidad e Inmunogenética del Instituto Cardiovascular de la FCV, realiza pruebas de compatibilidad genética entre receptor y donante, como apoyo a los servicios de trasplantes de órgano sólido y estudios familiares de compatibilidad genética en trasplantes de médula ósea.

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Mediante el uso de diferentes técnicas y plataformas analíticas de última tecnología, personal altamente calificado y la estandarización de procesos implementados con altos estándares de calidad, el laboratorio de Histocompatibilidad brinda soporte a los pacientes con insuficiencia renal crónica incluidos en el programa nacional de trasplante renal, a los cuales se les realizan una serie de estudios previos al trasplante para lograr el mayor grado de compatibilidad donante - receptor. En el caso de los trasplantes renales se pueden evaluar donantes vivos relacionados y/o realizar los análisis con donantes cadavéricos, para lo cual el laboratorio cuenta con cubrimiento de las urgencias cero de trasplante, proporcionando resultados oportunos y confiables.

En los casos de trasplantes de médula ósea como tratamiento a pacientes con ciertas enfermedades como leucemias, linfomas, inmunodeficiencias combinadas severas, mielofibrosis, entre otras, se realizan las pruebas genéticas entre el paciente y los donantes potenciales (hermanos y en algunas ocasiones padres), con el fin de determinar el grado de compatibilidad y posteriormente se realiza el estudio familiar de haplotipos.

El Laboratorio de Histocompatibilidad e Inmunogenética cuenta en su portafolio con las siguientes pruebas:

PRUEBAS DE HISTOCOMPATIBILIDAD
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HLA CLASE I Y II (A, B, C, DR, DQ) (LUMINEX) MEDIANA ALTA RESOLUCIÓN

La importancia del laboratorio de Histocompatibilidad en los programas de trasplante de órganos sólidos es llevar a cabo la tipificación HLA para determinar el grado de compatibilidad que exhibe la pareja receptor/donador para el trasplante. Se tiene conocimiento que el grado de compatibilidad HLA representa un efecto positivo en el trasplante renal y en la disminución de los episodios de rechazo y su impacto en la sobrevida de los injertos.
 
La tipificación molecular del HLA, es una prueba que evalúa unas proteínas llamadas antígenos leucocitarios humanos (HLA, por sus siglas en inglés), los cuales se encuentran en la superficie de casi todas las células en el cuerpo humano. Los HLA se encuentran en grandes cantidades en la superficie de los glóbulos blancos y ayudan al sistema inmunitario a establecer la diferencia entre los tejidos corporales y las sustancias que no son de su propio cuerpo, de ahí, su importancia en la determinación de la compatibilidad antigénica entre el donante y el receptor.
 
La identificación de los alelos HLA, permite seleccionar la compatibilidad entre donantes  y receptor, para programas de trasplantes de órganos y de médula ósea. En trasplante clínico los más estudiados e importantes son los antígenos A,  B  y  DR, lo cual es de gran utilidad en el manejo clínico del paciente, por tanto, cuando el HLA entre el receptor y el donador es idéntico (dos haplotipos), este beneficio se traduce en un aumento en la sobrevida del injerto, disminución de episodios de rechazo, así como reducción en la cantidad de fármacos inmunosupresores. En el caso de individuos genéticamente no relacionados como el donante cadavérico no es posible identificar haplotipos y se habla de número de antígenos o alelos que comparten.
 
Adicionalmente, la prueba de HLA se utiliza para la búsqueda de alelos asociados a enfermedades autoinmunes (espondilitis anquilosante, lupus eritematoso sistémico, artritis, entre otras).
PRUEBAS DE BIOLOGÍA MOLECULAR
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CARGA VIRAL Y DNA DETECTOR PARA CITOMEGALOVIRUS MEDIANTE Q-PCR
El Citomegalovirus humano (CMV), virus miembro de la familia Herpesviridae, es causa importante de morbimortalidad en niños y personas inmunosuprimidas. En la población general la infección tiene una prevalencia importante, que aumenta con la edad hasta comprometer aproximadamente a dos tercios de la población. Tras la infección el virus puede permanecer de forma latente indefinidamente.
 
El desarrollo de la medicina fetal y neonatal, el aumento de los trasplantes de órganos, de los tratamientos inmunosupresores y de la prevalencia de la infección HIV/SIDA, ha incrementado el número de pacientes en riesgo de desarrollar la enfermedad por CMV, lo que a su vez ha hecho necesario disponer de metodologías que permitan monitorear y prevenir la infección. Por tal motivo, actualmente se realiza seguimiento a los pacientes mediante la evaluación clínica constante y la determinación de la carga viral para CMV en sangre y otros líquidos estériles, y se utiliza en pacientes trasplantados con terapia antiviral "pre-sintomática", la cual debe ser instaurada con base en los resultados obtenidos en la carga viral de Citomegalovirus mediante PCR.

La cuantificación viral de CMV se recomienda para control y tratamiento de  pacientes  inmunodeficientes o que reciben medicamentos inmunosupresores como parte de  su  tratamiento con trasplante y en los cuales el Citomegalovirus puede producir  serias  complicaciones  como afección oportunista que  ocasiona  mayores  tasas de morbilidad y mortalidad. También la carga viral se requiere para monitorización  de  la  profilaxis  y del tratamiento preventivo o curativo con medicamentos antivirales, dado que el Citomegalovirus es el agente patógeno más importante que afectan los casos de  trasplante  por su  correlación directa con el rechazo del injerto u órgano trasplantado.
 
De igual manera, la carga viral realizada en líquido amniótico es un factor predictivo de la transmisión intrauterina.