Médicos en Santander realizan novedoso procedimiento para salvar un corazón

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  • Por primera vez en Colombia se realizó la técnica de BASILICA para el implante de una válvula aórtica percutánea (TAVI). El procedimiento lo realizó el equipo de Cardiología y Hemodinamia de la FCV en una mujer de 79 años.
  • La técnica, mínimamente invasiva, se emplea en personas que fueron operadas previamente para ubicar una válvula artificial. Lo que se hace es rasgar la vieja válvula (que presenta fallas) sin necesidad de cirugía para obtener el espacio que requiere un nuevo implante.
  • La estenosis aórtica es una enfermedad que estrecha la válvula aórtica y reduce o bloquea el flujo de sangre del corazón hacia el resto del cuerpo.
 
Bucaramanga, julio de 2021. Falta de aire, fatiga, mareos y desmayos son algunos de los síntomas que se presentan cuando la válvula aórtica, una de las cuatro que tiene el corazón, deja de cumplir su función: ser la puerta de salida de la sangre desde el ventrículo izquierdo hacia el resto del organismo. 
 
Si la condición es severa, la válvula puede ser reemplazada mediante cirugía o a través de un procedimiento mínimamente invasivo conocido como TAVI (sigla en inglés de Implante de Válvula Aórtica Percutánea). ¿Cómo se logra? Sin necesidad de abrir el pecho ni emplear anestesia general, se utilizan las arterias como conducto perfecto para llevar una válvula artificial hasta el corazón y se ubica sobre la que ya no funciona. El vehículo que se usa para cumplir la misión es un catéter: una especie de manguera plástica delgada y flexible. 
 
Esta técnica se desarrolla en Colombia desde el 2012, es relativamente reciente y con el tiempo ha empezado a utilizarse en casos que representan una mayor complejidad, como el de Helen Woiski, una paciente de 79 años que llegó a la FCV proveniente de Aruba y a la que ya le habían realizado en 2010 un reemplazo de válvula mediante cirugía. 
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“Usualmente el primer cambio se hace con cirugía: se quita la válvula dañada y se reemplaza totalmente por una artificial. Esta puede durar muchos años, sin embargo, cuando se deteriora podemos volver a intervenir, preferiblemente con TAVI”, explica José Federico Saaibi Solano, jefe de Cardiología y Hemodinamia de la FCV. 
 
Como ya se explicó, el Implante de Válvula Aórtica Percutánea consiste en ubicar la nueva válvula sobre la anterior. En Helen este procedimiento no podía realizarse de forma común. “La válvula que le pusieron hace algunos años estaba muy cercana a las arterias coronarias, que son las que suministran sangre y oxígeno al corazón. Esto representaba un riesgo porque al expandir el tejido para hacer el implante se podría causar una obstrucción y un infarto masivo”, asegura Libardo Medina López, cardiólogo hemodinamista FCV. 
 
La solución fue desarrollar por primera vez en Colombia una técnica que en el argot médico se conoce como BASILICA. Lo que se hace es emplear una aguja con un cauterizador para rasgar la antigua válvula (ubicada previamente mediante cirugía) y dejar el espacio necesario para el implante. “Como normalmente se hace en un TAVI, en este caso solo realizamos una punción para introducir el catéter. Logramos de forma muy rápida extubar a la paciente, corregir el edema pulmonar y ella ha recuperado su funcionalidad”, afirma Medina López.
 
El cambio ha sido notable para Helen: “Llevaba ya cinco meses con problemas para respirar. No podía caminar de aquí para allá.  Hoy ya puedo hacer mucho más y continuaré con mi proceso de recuperación”. 
 
 
TAVI en la FCV
 
El Implante de Válvula Aórtica Percutánea (TAVI) inicialmente se aprobó para los pacientes que no se podían llevar a cirugía por riesgos de complicación, tanto por edad como por enfermedades, pero ya es posible determinar esta alternativa para pacientes con riesgos intermedios y bajos. 
 
A diferencia de la cirugía, para realizar este procedimiento no se requiere detener el corazón. A través de una punción, normalmente en la ingle, se puede ubicar la nueva válvula. La FCV tiene una experiencia de más de 100 implantes por este método.
 
“Probablemente en un futuro próximo el TAVI reemplace una buena parte de las cirugías porque es seguro y brinda una rápida recuperación: se puede caminar al segundo día del procedimiento, se está libre de tubos y el alta se entrega en menos de tres o cinco días”, asevera Saaibi.

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