El cáncer de estómago, también conocido como cáncer gástrico, es una enfermedad en la cual células anormales (cancerosas) empiezan a multiplicarse sin control en el revestimiento interno del estómago y crecen hasta formar un tumor. El tipo más común de cáncer de estómago es el adenocarcinoma (alrededor del 95%) que comienza en el tejido glandular que recubre el estómago. El cáncer de estómago es una enfermedad que avanza lentamente durante muchos años y es más común en personas mayores de 60 años. Si no se trata, el tumor puede invadir las capas más profundas del estómago y propagarse a órganos cercanos como el hígado y el páncreas. Aunque la incidencia del cáncer de estómago ha disminuido en las últimas dos décadas, sigue siendo uno de los cánceres más prevalentes en todo el mundo. La detección temprana es crucial para el tratamiento y la recuperación.
Algunos de los factores de riesgo que se han relacionado con el cáncer de estómago son:
Aunque no se sabe con certeza qué causa el cáncer de estómago, se piensa que un daño en el revestimiento interno del estómago sería el origen de la enfermedad en la mayoría de los casos. El daño se podría producir por una infección en el estómago, reflujo gastroesofágico o por comer cierto tipo de alimentos. Cuando las células del estómago se dañan, se producen cambios en su ADN, que les indican por ejemplo que se multipliquen rápidamente y sin control.
Es importante tener en cuenta que el cáncer de estómago no suele causar síntomas en las primeras etapas, lo que hace que sea difícil de detectar. Los síntomas del cáncer de estómago pueden incluir:
Es importante destacar que muchos de estos síntomas son comunes en otras patologías, por lo que es importante acudir al médico si estas molestias empeoran o para determinar: si existe una relación con el cáncer de estómago o si se trata de otra enfermedad; si se presentan más problemas de salud relacionados con éste; y si se tienen factores que aumenten el riesgo de padecerlo.