Fundación Cardiovascular de Colombia

Blog

Cita con tu bienestar

Importancia del sueño en los niños y adolescentes

El sueño es una necesidad fisiológica de importancia inimaginable en el desarrollo del ser humano, implicado en un sin número de procesos biológicos. Un ser humano puede llegar a dormir una tercera parte del total de su vida, siendo el periodo de desarrollo infantil en el que más se duerme.

Image
A pesar de su relevancia, no existe una hipótesis que aclare por sí sola su verdadera función, considerándose dentro de muchas: el “reposo” de los sistemas (cardiovascular, respiratorio, digestivo, renal, etc.), la consolidación de la memoria y el aprendizaje, la depuración de las sustancias inflamatorias producidas durante el estado de vigilia, el fortalecimiento del sistema inmune y el desarrollo físico y cerebral, como las más citadas.

Cada vez más se demuestra la importancia de un sueño adecuado (tanto en tiempo como en calidad), relacionándose cuando no lo es a enfermedades en diversos sistemas. El mayor impacto ha sido referido en la población adulta, en donde las enfermedades en el sistema cardiovascular ocupan quizá, el primer lugar, asociándose a infartos al corazón, eventos cerebrovasculares, alteración de la función cardiaca, así como las consecuencias derivadas de éstas, por mencionar algunas: pérdida de la capacidad cognitiva, demencia y trastornos emocionales. En los niños, si bien se han descrito igualmente alteraciones a todo nivel, las alteraciones cognitivas y del comportamiento son las referidas con mayor frecuencia.
Image
Los síntomas relacionados con las alteraciones del dormir en los niños y adolescentes son muy frecuentes, siendo la mayoría de ellos solucionables tras una adecuada intervención que incluya una higiene de sueño apropiada. La presencia de síntomas respiratorios durante el sueño como el ronquido, las pausas respiratorias o el sueño intranquilo, así como, las alteraciones en el comportamiento y los problemas del aprendizaje, son las manifestaciones más frecuentemente encontradas y que deberían alertarnos acerca de su posible presencia.
 
El reconocimiento y tratamiento oportuno de estas alteraciones podrán mejorar la calidad de vida de los niños y reducir sus consecuencias, algunas de ellas irreversibles en los futuros adultos. No existe una fórmula mágica para generalizar las intervenciones, pero la suma de ellas por supuesto, disminuirá o eliminará la enfermedad. En la internet existen diversas páginas de acceso libre para padres y cuidadores donde se puede ampliar la información, o se recomienda consultar a su médico pediatra o especialista en medicina del sueño para resolverlo.
 
A continuación, se brindan algunas recomendaciones incluidas dentro de la higiene de sueño en los niños y adolescentes que ayudarán a un mejor dormir:
Image
  1. Mantenga horarios regulares en la hora de ir a la cama independiente del día de la semana, así como una hora habitual de despertar.
  2. Facilite un ambiente propicio para dormir (sin ruido, temperatura fresca, baja luz).
  3. Evite la exposición a las pantallas (televisor, celulares, tabletas, computadores) por lo menos dos horas antes de la hora de ir a la cama.
  4. Evite el ejercicio físico intenso al final del día.
  5. Desarrolle una rutina para la hora de ir a la cama.
  6. Evite comidas copiosas y cercanas a la hora de ir a la cama, especialmente el consumo de bebidas estimulantes (café, té, chocolate, bebidas carbonatadas).

Cápsula

Artículos Populares


Imprimir   Correo electrónico