• Se trata del Varian TrueBeam STx, un acelerador lineal que permite tratar los tumores cancerígenos en cualquier parte del cuerpo, cuando hay indicación de tratamiento con radioterapia.
  • El equipo, adquirido por el Hospital Internacional de Colombia, tiene la posibilidad de realizar desde los tratamientos convencionales de radioterapia, hasta los tratamientos más complejos y de alta precisión como son la Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT), la Radioterapia Guiada por Imágenes (IGRT), y todas las diferentes técnicas de radiocirugía.
  • El equipo será operado por un selecto grupo de profesionales con amplia experiencia en el campo, que incluyen al oncólogo radioterapeuta, al físico médico y a los tecnólogos, capacitados en Pittsburgh por UPMC, uno de los mayores operadores de pacientes de cáncer en el mundo.

Bucaramanga, agosto de 2016. El Hospital Internacional de Colombia (HIC), tendrá el Instituto de Cáncer más avanzado de Latinoamérica. Además de la alianza estratégica que ha consolidado con UPMC (University of Pittsburgh Medical Center) −una de las organizaciones con mayor reconocimiento internacional por su trayectoria en tratamientos oncológicos−, cuenta con un TrueBeam STx, equipo con tecnología de punta, ideal para procedimientos de radioterapia.

“Ésta es una de las máquinas más modernas de la región, una de las primeras en Suramérica, que ayudará significativamente a todos los que estén luchando contra la arremetida de una enfermedad como el cáncer”, asegura Rubén Mata, ingeniero instalador del equipo, y quien viajó desde Estados Unidos para concretar los detalles de su montaje.

Los aceleradores lineales utilizan la energía producida a partir de rayos X, llamados fotones, y su avanzada tecnología, para hacer más preciso el tratamiento sobre las lesiones tumorales, evitando que los órganos o tejidos sanos cercanos a la zona a tratar se vean afectados. Este equipo también permite escalar las dosis de radiación, de tal manera que se puedan manejar a una intensidad muy alta para lograr un control efectivo sobre el tumor. “Varian −nombre de la reconocida empresa fabricante−, se ha puesto a la vanguardia con el equipo más completo que existe actualmente en el mercado, pues además de llevar a cabo los procesos convencionales en radiación, todavía necesarios, posibilita tratamientos sofisticados y de alta precisión, como la radiocirugía, cada vez más presente hoy en día que estamos haciendo diagnóstico de cáncer en etapas más tempranas”, enfatiza el Doctor Javier Cifuentes Quin, oncólogo radioterapeuta del Instituto de Cáncer del HIC.

Si bien es cierto que la máquina combate la enfermedad en cualquier parte del cuerpo donde está indicado el tratamiento con radiación, no existe el mismo molde para todos, y es necesario estudiar el nivel o estadío en que se encuentre cada enfermedad. Para el físico médico del HIC, Luis Carlos Lagares, “ésta es una herramienta muy importante que pretende alcanzar el gran objetivo de la radioterapia: lograr una reducción, y en lo posible, una eliminación del tumor cancerígeno”.

Al paciente −remitido al servicio de radioterapia del Instituto de Cáncer una vez se de inicio a la prestación del servicio−, se le confirmará el diagnóstico y se le indicará la necesidad de comenzar un tratamiento especializado. Si requiere de tratamiento con radioterapia, se le tomará un estudio imaginológico de TAC (Tomografía Axial Computarizada) de simulación; las imágenes se importarán al sistema de planeación de tratamiento y de esta forma se evaluará cuál será la mejor forma de administrar la dosis de radiación requerida. El médico especialista señalará la región a tratar, así como las estructuras sanas que deseará proteger.

Como lo expone la coordinadora del Instituto de Cáncer del HIC, Martha Liliana Ordóñez Suárez, cada paciente es único y diferente. “Entonces tenemos que crear expectativas de acuerdo a su valoración, ayudarles a entender la realidad y la forma en que podemos apoyarlos, brindándoles siempre el mejor cuidado posible”.

Los aciertos del TrueBeam STx

  • Lo que caracteriza al equipo es que permite moldear el haz de radiación –que sale como una especie de “chorro”–, para que adquiera la forma de lesión que se va a tratar.
  • El proceso se realiza gracias a un juego de láminas móviles (multihojas) capaces de modular la intensidad de la radiación, es decir, de determinar qué tan fuerte ésta puede llegar al paciente, dando como resultado una distribución de dosis alta dentro del tumor, pero baja fuera de éste.
  • Es justamente ese menor impacto en tejidos contiguos, lo que reduce significativamente los efectos secundarios generados por el procedimiento.
  • A través de otra técnica utilizada, llamada RapidArc, es posible distribuir la dosis de radiación, adaptándola a la forma tridimensional del tumor en un corto periodo de tiempo. Este método busca que la radiación se distribuya en zonas más amplias, por lo que la radiación global, en los órganos sanos, disminuye.
  • Con los diagnósticos tan precoces que se llevan a cabo ahora para detectar la enfermedad cancerosa, y con el seguimiento estricto que se le hace a su evolución, cada vez se encuentran tumores más pequeños, que necesitan de un tratamiento muy preciso. Para ello, la máquina viene equipada con accesorios que permiten realizar radiocirugía.
  • El haz de radiación, en la radiocirugía, puede llegar a ser tan fuerte pero tan dirigido, que básicamente produce un resultado similar al de una cirugía, un efecto ablativo. De esta manera es posible erradicar una población celular maligna de una zona específica con tan sólo una sesión.
  • El equipo es capaz de administrar elevadas cantidades de radiación en un intervalo de corta duración, por lo que se reducirían significativamente los tiempos de cada sesión de tratamiento. Así, el procedimiento se llevaría a cabo en aproximadamente 15 minutos, cuando con otro tipo de equipos podría ser incluso más del doble, lo cual garantiza que la persona no se mueva durante su ejecución.
  • El acelerador tiene una camilla con movimientos robóticos que permiten posicionar al paciente tal como se hizo durante la simulación de tratamiento, e irradiarlo exactamente como se planeó.
  • Hay que mencionar que junto con estos avances implementados por el complejo médico, en materia de innovación y tecnología, ha sido imprescindible que el talento humano tenga la capacitación necesaria para brindar integralmente, resultados satisfactorios. “La máquina debe ser administrada por personal altamente calificado, pues entre más especializado sea ese equipo de radiación, más alto será el entrenamiento de la persona que tenga que manejarlo”, sentencia el doctor Cifuentes, al tiempo que agrega que lo que va a marcar la diferencia en este centro hospitalario es el tipo de atención que se va a ofrecer.

PILAR ANDREA SALCEDO AMOROCHO

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OFICINA DE PRENSA – FCV