En la fotografía: Robot Calypso.

  • Dos robots se encargarán de almacenar y dispensar los medicamentos en el Hospital Internacional de Colombia.
  • Debido a que los errores relacionados con fármacos constituyen la principal causa de eventos adversos en los hospitales, representando un 19.4% del total de lesiones que producen discapacidad o muerte, la farmacia robotizada será el medio a través del cual se administren los medicamentos de forma segura.
  • Las máquinas, de procedencia italiana, son las únicas con estas cualidades tecnológicas en toda Latinoamérica.

Bucaramanga, julio de 2016. Uno de los aspectos más innovadores que ofrece el HIC, Hospital Internacional de Colombia, para el servicio de sus pacientes, es la inclusión de una farmacia totalmente robotizada. Este centro hospitalario, que ha sido proyectado como una megaobra de impacto significativo para el país en términos de salud, busca optimizar los tiempos de entrega de los medicamentos, y garantizar que no se presenten errores humanos al momento de su dispensación.

“Éste es uno de los avances más importantes, tenemos un hospital absolutamente moderno en todos los campos por donde se le mire”, señala el presidente de la FCV, Víctor Raúl Castillo Mantilla, quien encontró el equipo de alta tecnología con mejor adaptación al sistema médico colombiano.

La farmacia ha sido equipada con dos robots de maquinaria italiana. El primero, llamado Calypso, se encarga de acondicionar los fármacos −pues éstos deben estar acomodados por unidad, en una bolsa sellada−, de hacer el inventario de productos y de llevar a cabo los procesos de calidad. El segundo por su parte, conocido como Pegasus, es el que recibe la fórmula del médico a través de la historia clínica electrónica y gestiona la orden; los agrupa y los prepara para su distribución.

Por camino seguro

Debido a la magnitud del complejo médico, el doctor Castillo Mantilla se ha cerciorado de implementar altos estándares en sus procedimientos, para lograr la seguridad de los pacientes. Diversos estudios han puesto de manifiesto que la morbilidad –proporción de personas que se enferman en un lugar durante un periodo de tiempo específico– y la mortalidad producidas por medicamentos, son muy elevadas a nivel mundial. Según Stephanie Montalvo Meza, directora técnica del servicio farmacéutico del HIC, la razón de esta constante se debe a los problemas que tienen las instituciones de salud porque muchos de los fármacos son similares en la presentación, en el empaque, en el nombre; y asimismo, por la descripción que hacen las enfermeras o los médicos, suelen confundirse. “Gracias a la farmacia robotizada, el método en la medicación va a ser completamente seguro y garantizado”.

Cabe mencionar que los errores relacionados con medicamentos constituyen la principal causa de eventos adversos en los hospitales, representando un 19.4% del total de lesiones que producen discapacidad o muerte (Leape LL et si, Systems snalysis of adverse drug events. ADE Prevention Study Group. JAMA. 1995 Jul 5;274(1):35-43). Otras investigaciones describen que de los eventos adversos relacionados con la medicación, un 40% están vinculados a la administración de medicamentos (Bates DW et al, The costs of adverse drug events in hospitalised patients. Adversa Drug Events Prevention Study Group. JAMA 1997 Jan 22- 29;277(4):307-1 1.).

Así funcionan Calypso y Pegasus

El proyecto se empezó a ejecutar en febrero de este año cuando llegaron los robots, y en la actualidad, el talento humano encargado se dedica a capacitarse en el uso del software y a realizar pruebas de funcionamiento. De acuerdo con el asesor de tecnología en salud, Luis Javier Jaramillo Jiménez, “hay que cambiar paradigmas porque tenemos que adaptar la tecnología a nuestro medio. En un hospital normal, el servicio de farmacia prepara la medicación a cada paciente para 24 horas. Nosotros en cambio, estamos trabajando por disminuir ese lapso de tiempo, pues el objetivo es que la máquina envíe lo requerido en un promedio de seis horas. Ahora bien, las urgencias las vamos a poder manejar sin ningún problema”.

Para ello, los robots desarrollan un trabajo conjunto, en donde el primero, además de cargar cada uno de los medicamentos y abastecer a su par, los marca con un código de barras que contiene todos los datos relevantes: nombre comercial, fecha de vencimiento, concentración y registro Invima. También los etiqueta con otro código denominado datamatrix, que permite generar gran volumen de información en un formato pequeño y con alta fiabilidad de lectura, facilitando su reconocimiento. Montalvo Meza explica que el aparato ejecuta 15 pasos, dentro de los cuales, cinco son de control de calidad: “El robot hace muchas verificaciones; se asegura de que las píldoras estén en buenas condiciones, de que la bolsa quede sellada de manera correcta, de que el sticker esté bien pegado, entre otras cosas”. Además, maneja el registro de productos, por lo que da aviso cuando estos están llegando a su límite. Es necesario resaltar que la máquina tiene la capacidad de aprovisionar 14.440 medicamentos, suficientes para cubrir cinco días de inventario en el hospital.

El otro robot, por su lado, es el que se “conecta” con el médico. Cuando el doctor envía la fórmula, es el responsable de organizar y entregar la orden: les coloca un clip y una etiqueta, que consiste en una especie de resumen de la prescripción. En ella aparece el nombre del paciente, la cédula, la ubicación y los medicamentos que tienen que ser transportados. A su vez, le informa a la enfermera los horarios en los que debe dárselos al usuario hospitalizado.

Para cumplir con esta metodología se necesitan dos profesionales de farmacia, uno en cada robot al pendiente de los procesos, y otro que lleve los medicamentos al correo automatizado. Y es que el dispensario además de operar con este equipo de última tecnología, cuenta, en palabras del ingeniero Jaramillo Jiménez, “con el tubo neumático más sofisticado del país por su longitud y tamaño, a través del cual viajan las cápsulas a su destino final”. Con 16 pulgadas y curvas amplias, el conducto permite el traslado del producto por un mecanismo de presión – succión de aire, a una velocidad de hasta seis metros por segundo.

Por las cualidades de este sistema robotizado, que entrará en funcionamiento dentro de poco, se agilizarán los procesos en el trámite farmacéutico, se evitarán los tiempos en los que la enfermera o el auxiliar caminen hasta el área de fármacos, y el colaborador busque el medicamento, lo encuentre, y lo verifique por sus medios. Lo más determinante será la consecución de la meta de cero errores en la dispensación de los productos. Ésta es entonces, una de las características tecnológicas más sobresalientes del complejo para quienes buscan servicios preferenciales y de calidad, con la máxima seguridad para el paciente.

PILAR ANDREA SALCEDO AMOROCHO

Contacto: 316-3109705/ Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

OFICINA DE PRENSA – FCV