• La institución es proveedor principal en cuanto al diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, diagnosticadas entre la comunidad arubense.
  • Con los años, la organización ha venido expandiéndose en la atención de diferentes especialidades, que se adhieren a su portafolio de servicios médicos: pediatría, cuidado intensivo, obstetricia y ginecología, entre otras.
  • Los pacientes y familiares que llegan a Bucaramanga, cuentan con acompañamiento constante por parte del equipo internacional, frente a diligencias administrativas y de tipo asistencial.

Bucaramanga, febrero de 2017. Desde 2012, alrededor de mil arubeños han llegado a la FCV, Fundación Cardiovascular de Colombia, para recibir tratamientos médicos especializados. Los pacientes, remitidos gracias al convenio firmado entre la institución y la aseguradora estatal de la isla AZV (Algemene Ziektekosten Verzekering), han accedido a servicios de salud en los dos centros hospitalarios de la organización, ubicados en el área metropolitana de Bucaramanga, capital del departamento de Santander.

Según reportes de la Oficina de Servicios Internacionales, los habitantes han sido atendidos de acuerdo al diagnóstico de sus patologías, relacionadas principalmente con el área cardiovascular −y sus subespecialidades médicas: cardiología clínica, hemodinamia, cirugía cardiovascular, electrofisiología, asistencia ventricular y oxigenación por membrana extracorpórea o ECMO−.

Entre los casos de éxito, figura el de Andrea Reynoso. La paciente de 74 años, hizo su arribo a la institución en marzo pasado. Según el doctor Antonio Figueredo Moreno, jefe del Departamento de Cirugía del Instituto Cardiovascular, la mujer desde hacia 20 años sufría de diabetes e hipertensión: “Tenía enfermedad en las tres principales arterias del corazón, las cuales estaban prácticamente ocluidas. Por esto y dados los antecedentes, la indicación fue llevarla a una cirugía de revascularización coronaria. La intervención, a pesar de todos sus riesgos, evolucionó favorablemente, sin complicaciones. Andrea inició su fase de rehabilitación y después de ello, se pudo enviar de alta”, explica el médico.

La organización ha tratado pacientes con otras complejidades en los campos de pediatría, obstetricia y ginecología, cuidado intensivo, neurología y neurocirugía. Otra de las historias que vale la pena rescatar es la de Trevor, un niño de cuatro años que “llegó a la UCI con alto riesgo de insuficiencia respiratoria y con algunas complicaciones sistémicas, desencadenadas principalmente, por una falla renal. Durante el tratamiento en la Unidad de Cuidado Intensivo contó con todas las medidas de manejo médico, antibióticos, y rehabilitación respiratoria”, asegura el médico intensivista pediatra, Frank Serrato Roa, al tiempo que agrega que el acompañamiento de la madre las 24 horas del día, contribuyó satisfactoriamente en el curso de su recuperación. “Luego de recibir tratamiento y seguimiento por la insuficiencia renal, fue trasladado a hospitalización general, donde se dio prontamente de alta”, señala el doctor.

Ahora, con la apertura del nuevo complejo médico −Hospital Internacional de Colombia−, la FCV espera ofrecer soporte en cuanto a servicios de ortopedia y reumatología; y convertir su Instituto de Cáncer, que ha sido establecido en alianza con UPMC (University of Pittsburgh Medical Center), en el “hub” de la región para tratamientos oncológicos.

Un soporte para quienes están lejos de casa

Además del escenario clínico, la organización ha dispuesto un equipo encargado de orientar a los pacientes remitidos, para que lleven a cabo sus diligencias médicas sin dificultades. “De tal manera que, a pesar de que estén lejos de su lugar de procedencia,se sientan respaldados”, narra Tatiana Rugeles Suárez, médica general de Servicios Internacionales.

Tras la firma del acuerdo, se ha definido una metodología con el objetivo de brindar apoyo a quienes llegan. “Ellos tienen hospedaje, transporte, una enfermera que se encarga de llevarlos a donde necesiten, y un médico que está, de principio a fin, al tanto de sus casos”, afirma la doctora.

Y es que el proceso inicia cuando los médicos, en Aruba, exponen el caso del paciente para que sea remitido a través de la aseguradora. Después del aprobado, y si se trata de una enfermedad no complicada, se agenda la cita; cuando es una urgencia, se gestiona el traslado por medio del avión ambulancia: “Nosotros, al garantizar ese servicio en el manejo de pacientes críticos, lo que hacemos es proponer una extensión de lo que es la organización”, manifiesta Alejandro Luna Franco, Gerente de Transporte Aéreo Medicalizado (TAM) de la FCV. “Lo que significa que, cuando vienen remisiones aceptadas por la institución, traemos a la persona desde donde está, hasta los centros hospitalarios, de modo que pueda ser tratada por nuestros mismos médicos a través de una Unidad de Cuidado Intensivo en el aire”, agrega.

Si se hace el traslado por vuelo comercial, el paciente y su acompañante son recogidos en el aeropuerto y conducidos a la casa de huéspedes internacionales o a un hotel previamente definido. Tan pronto ingresan a la entidad hospitalaria, la coordinadora logística los recibe, les habla acerca de la organización y de los detalles que precisen conocer durante su estancia; allí intercambian números telefónicos, e inician los preparativos del tratamiento. “Al llegar a Bucaramanga, los pacientes son asesorados por el equipo internacional, quien los apoya en el agendamiento de citas, coordinación de transporte, viáticos y voucher de comidas; los encargados les ayudan en lo que requieran desde la parte asistencial o administrativa”, afirma Natalia Pico Saavedra, directora de la Oficina de Servicios Internacionales.

Según la doctora Rugeles, el grupo de profesionales resuelve las dudas que le surgen al visitante, y aclara cuáles son los procedimientos o exámenes que debe realizarse. La médica señala que con el paciente −desde que llega hasta que se va−, logran encontrarse a diario tanto en consulta como en la oficina.

Frente a esto último y teniendo en cuenta sus experiencias, Irene, hermana de Andrea narra que: “A ella la operaron, le hicieron todos los análisis y le ha ido excelente, la han tratado muy bien, con mucho cariño; para mi eso lo mejor, porque lo que se requiere es amor”. Por su parte, Shamira Soyla, mamá de Trevor, señala que “ellos cuidaron a mi hijo muy bien, cada dos horas le controlaban la presión, la sangre, hasta hoy. Salimos del hospital, y desde ahí comenzó con medicamento oral. El doctor, la pediatra y el nefrólogo me dijeron que sus riñones ya funcionaban bien. Está progresando perfectamente”.

Al finalizar su tratamiento, el paciente sale de la institución con un resumen de la intervención clínica. Éste a su vez, es leído por el especialista de su país, quien continúa haciendo un seguimiento a su estado de salud. “Nosotros nos conectamos vía teleconferencia con los especialistas todas las semanas, discutimos los casos que van a venir, y los que se regresan”, concluye Rugeles Suárez.

Cabe resaltar que, han sido los altos estándares de calidad médica por un lado −la organización está acreditada por Joint Commission International−, y la buena comunicación y coordinación administrativa con AZV por el otro, las razones que han asegurado el éxito de los tratamientos médicos en la mayoría de pacientes recibidos.

PILAR ANDREA SALCEDO AMOROCHO

Contacto: 316-3109705/ Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

OFICINA DE PRENSA – FCV